Diego Baeza es un músico segoviano e integrante del grupo La Garrota que inicia una nueva etapa artística con su proyecto en solitario. Un camino personal en el que recrea la tradición popular desde una mirada generacional y contemporánea, manteniendo un vínculo directo con el medio rural y con las músicas heredadas.
Al borde de dejar atrás la veintena y entrar en la treintena, Diego Baeza recoge todo lo aprendido de los antiguos —muchos de ellos ya desaparecidos— para reinterpretar la tradición musical que ha recibido. Su trabajo parte de una voluntad clara: devolver al pueblo lo que es del pueblo, conectar generaciones y situar la música de tradición oral en diálogo con el presente.
Su debut discográfico lleva por título 20/2000, un álbum que el propio artista define como retrofuturismo distópico con integrismo folclórico y electrónica vintage. Una mirada al futuro construida desde el pasado que atraviesa inevitablemente los años veinte del siglo XXI. Bajo canciones concebidas para el baile, el disco deja aflorar cuestiones que afectan a buena parte de la juventud actual, como el amor líquido, la saturación de las ciudades o la decepción política, siempre desde una aproximación ligada a la música popular y a su función social.



